{"id":26412,"date":"2021-01-28T18:35:22","date_gmt":"2021-01-28T17:35:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.vincenzopaglia.it\/?p=26412"},"modified":"2021-01-29T13:32:41","modified_gmt":"2021-01-29T12:32:41","slug":"amoris-laetitia-hacia-una-teologia-de-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.vincenzopaglia.it\/index.php\/amoris-laetitia-hacia-una-teologia-de-la-familia.html","title":{"rendered":"Amoris Laetitia: hacia una teolog\u00eda de la familia"},"content":{"rendered":"<p>Quisiera enviar a todos ustedes un cordial saludo y transmitiros mi alegr\u00eda por esta ocasi\u00f3n de encuentro. Nos acercamos al quinto aniversario de la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Postsinodal, <em>Amoris laetitia<\/em>. El S\u00ednodo sobre la Familia &#8211; en las dos asambleas en las que tuvo lugar &#8211; mostr\u00f3 su poder de profec\u00eda en un mundo donde la familia, en toda su fragilidad, sigue siendo el pilar fundamental de las sociedades. El Papa Francisco ha pedido que desde el 19 de Marzo iniciara un a\u00f1o de reflexi\u00f3n sobre <em>Amoris Laetitia.<\/em> Y lo iniciaremos en nuestra propia sede romana con un Congreso sobre \u201cIl nostro Amore quotidiano\u201d al final del cual el Papa enviar\u00e1 sus saludos. Ser\u00eda bueno que nos comuniquemos las distintas iniciativas que llevaremos a cabo durante este a\u00f1o tanto en la sede central de Roma como en otras sedes de todo el mundo. Me gustar\u00eda que nuestro Instituto -con un nuevo impulso y creatividad pastoral- apoyara el compromiso de las Iglesias por una renovada pastoral familiar. En estas breves reflexiones me gustar\u00eda destacar dos puntos. El primero se refiere a un breve an\u00e1lisis de lo que han vivido las familias en esta \u00e9poca de pandemia. Y en el segundo -a partir del nuevo plan de estudios del Instituto- ofrecer algunas l\u00edneas de reflexi\u00f3n sobre la &#8220;teolog\u00eda de la familia&#8221; que, en mi opini\u00f3n, tiene que ser iniciada con fuerza.<\/p>\n<p><em>La familia puesta a prueba<\/em><\/p>\n<p>La pandemia de COVID-19 nos ha puesto en una situaci\u00f3n de dificultad sin precedentes, dram\u00e1tica y de alcance mundial: su repercusi\u00f3n en la desestabilizaci\u00f3n de nuestro proyecto de vida se hace cada d\u00eda m\u00e1s fuerte. En esta crisis las familias han desempe\u00f1ado y siguen desempe\u00f1ando un papel fundamental. Especialmente en los pa\u00edses donde ha habido un cierre particularmente estricto, las personas se han encontrado de repente viviendo durante semanas encerradas en casa, en sus familias. Esta situaci\u00f3n ha puesto a prueba a las familias, someti\u00e9ndolas a una prueba de estr\u00e9s sin precedentes, especialmente en las zonas urbanas y densamente pobladas. Pensemos tambi\u00e9n en las megal\u00f3polis del continente latinoamericano. En resumen, puede decirse que la COVID-19 ha puesto de relieve, a veces de manera tr\u00e1gica, las fragilidades internas de las familias y las dificultades sociales que deber\u00edan ayudarlas. Sin embargo, al mismo tiempo, las familias han mostrado recursos y potencialidades inimaginables, que han permitido a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n superar este grave momento de crisis. Me gustar\u00eda empezar precisamente a partir de estas notorias se\u00f1ales positivas.<\/p>\n<p>El v\u00ednculo familiar, incluso cuando es fr\u00e1gil y probado, ha sido el que ha mantenido la estructura social de la vida cotidiana de nuestras ciudades.\u00a0 Si los hombres y mujeres en el momento del confinamiento no percibieron un abandono total, es gracias, en primer lugar, a los lazos familiares, vividos en el hogar o en su defecto continuamente mantenidos en la trama de relaciones que hemos aprendido a redibujar en la l\u00f3gica permitida por la pandemia. La familia, principal generadora de la forma relacional de la existencia, ha guardado esta socializad en esta emergencia. La fuerza de cohesi\u00f3n ha sido m\u00e1s fuerte que muchas de las fragilidades a\u00fan presentes hoy en d\u00eda. No es poca cosa. Esto lleva a decir que a pesar de todas las crisis por las que est\u00e1 pasando, la familia sigue siendo una dimensi\u00f3n decisiva del tejido social. Esta fuerza social que la familia representa se ha revelado particularmente valiosa desde el momento que la crisis ha afectado a los m\u00e1s peque\u00f1os o a los ancianos, a los d\u00e9biles y a los enfermos. La familia apareci\u00f3 una vez m\u00e1s, de manera rotunda, como el lugar del cuidado por excelencia, el lugar donde atender las necesidades de los dem\u00e1s, de compartir los propios talentos libre y generosamente. Y si hay un aspecto que ha destacado particularmente este v\u00ednculo estructural, ha sido la tr\u00e1gica imposibilidad, a veces, de acompa\u00f1ar a los seres queridos en momentos de enfermedad y, en el momento de la muerte, de celebrar los funerales de los familiares. Un dolor terrible, precisamente porque era inhumano, contra natura.<\/p>\n<p>El tema de la familia como lugar de transmisi\u00f3n de la fe merece un \u00e9nfasis especial en este tiempo de pandemia. Debido a la emergencia el ministerio de la transmisi\u00f3n de la fe por la familia ha surgido de manera sorprendente, incluso en aquellos contextos (pienso en el mundo occidental y en las zonas urbanas) en los que el fen\u00f3meno de la secularizaci\u00f3n ha puesto en tela de juicio un cierto modelo de experiencia cristiana dom\u00e9stica. Las grandes preguntas de significado que la emergencia sanitaria est\u00e1 haciendo m\u00e1s fuertes y urgentes encuentran su primer lugar de expresi\u00f3n dentro del hogar. \u00a1Cu\u00e1ntos padres, cu\u00e1ntos ancianos, intentan a diario releer a la luz de su experiencia creyente este tiempo dif\u00edcil que est\u00e1 poniendo a dura prueba la vida de todos! \u00a1Cu\u00e1ntas palabras de consuelo hacia los peque\u00f1os est\u00e1n llenando los di\u00e1logos en tantas familias! \u00a1Cu\u00e1ntos debates con adolescentes y j\u00f3venes, llamados a repensar su vida cotidiana y a cuestionarse con renovada voluntad! \u00a1Cu\u00e1ntas oraciones&#8230;! Verdaderamente muchas familias cristianas son hoy un lugar de profunda y verdadera catequesis, de testimonios excepcionales para no ceder a la tristeza y a la desesperaci\u00f3n. Pero las familias alejadas de la vida eclesial o no creyentes no son menos: ofrecer razones de esperanza y razones de responsabilidad a los ni\u00f1os es ciertamente un servicio esencial para el Evangelio de la vida. No debemos olvidar toda esta rica experiencia cuando, por fin, nos libremos de las limitaciones de la pandemia.<\/p>\n<p>Junto a esta riqueza, sin embargo, no podemos olvidar las muchas dificultades a las que se ven expuestas las familias en un momento tan dif\u00edcil. La COVID-19 ha puesto de relieve y amplificado la fragilidad, las limitaciones, las graves responsabilidades tanto de los individuos como de la propia sociedad y de las propias familias. La grave crisis econ\u00f3mica generada por la suspensi\u00f3n de muchas actividades a causa de la pandemia, lamentablemente s\u00f3lo parcialmente atenuada por las intervenciones extraordinarias de los gobiernos, se ha extendido a la familia que, una vez m\u00e1s, es el primer y m\u00e1s eficaz amortiguador social, al menos cuando se le proporcionan suficientes medios econ\u00f3micos. En realidad, la crisis econ\u00f3mica generada por la COVID-19 tiene efectos devastadores en las familias que ya padecen condiciones de pobreza grave y media, a las que se a\u00f1aden las numerosas familias que antes de la pandemia viv\u00edan justo por encima del umbral de pobreza y que se encontraron de repente en una situaci\u00f3n grave e imprevista. Las cifras de la FAO sobre el aumento del n\u00famero de personas que padecen hambre son impresionantes, por no decir m\u00e1s.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las dificultades econ\u00f3micas, no debemos olvidar las numerosas pobrezas estructurales y relacionales que la COVID-19 ha puesto de relieve. Casas destartaladas, instalaciones sanitarias inadecuadas, poblaciones enteras privadas de conexiones o suministros constantes hacen insoportable la vida de millones de familias. Por \u00faltimo, y la historia aqu\u00ed se hace m\u00e1s dolorosa, no podemos callar el aumento de la violencia dom\u00e9stica, especialmente contra las mujeres, as\u00ed como el aumento de los embarazos entre las mujeres muy j\u00f3venes y el abandono de los ancianos. La COVID-19 nos recuerda que, desafortunadamente no pocas veces, nuestras familias pueden ser verdaderos infiernos que no le importan a nadie.<\/p>\n<p>Lo que hemos aprendido en la familia, viviendo juntos las alegr\u00edas y las labores de la vida, es una vez m\u00e1s el camino principal por el que podemos enfrentarnos a este tiempo cuyo final todav\u00eda parece muy lejano. Ciertamente, el ejemplo de muchas familias que se han ayudado y apoyado mutuamente en este dif\u00edcil momento debe ser tomado en su poder de esperanza. Tambi\u00e9n hay que destacar la valiosa experiencia de las comunidades parroquiales que han ayudado a los barrios a ser m\u00e1s familiares, m\u00e1s solidarios, m\u00e1s fraternos. Si podemos obtener una indicaci\u00f3n de este tiempo ser\u00eda la de intensificar las relaciones entre las familias y la parroquia para que juntas sean un signo de la presencia de Dios en la sociedad. Una presencia buena que ayuda a la sociedad misma a ser m\u00e1s fraternal. La \u00faltima enc\u00edclica del Papa Francisco, \u201cFratelli tutti\u201d tambi\u00e9n es una br\u00fajula para que las familias lleven a cabo su misi\u00f3n &#8211; integradas en el tejido de la comunidad parroquial \u2013 de dar testimonio de que nadie es hu\u00e9rfano o est\u00e1 solo. Por el contrario, somos \u201ctodos hermanos y hermanas\u201d.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>Una teolog\u00eda de la familia<\/em><\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, esta nueva situaci\u00f3n exige una nueva y m\u00e1s articulada teolog\u00eda de la familia. Como todos sab\u00e9is, se ha reflexionado mucho sobre la pareja y existen numerosos estudios sobre el matrimonio -entendido en su realizaci\u00f3n como pareja- sobre todo en la vertiente jur\u00eddico-can\u00f3nica, aunque el C\u00f3digo de Derecho carece, en efecto, del Derecho de Familia. En la nueva sede de Madrid se ha iniciado un nuevo curso en este sentido. Sin embargo, una verdadera y propia teolog\u00eda de la familia es a\u00fan m\u00e1s rara, con algunas excepciones.<\/p>\n<p>Frente a esta cultura hiper-individualista, es necesario proponer una fuerte reflexi\u00f3n sobre la familia, su vocaci\u00f3n y su misi\u00f3n en el mundo contempor\u00e1neo. La Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Amoris Letitia<\/em> proporciona el marco para tal profundizaci\u00f3n. Y estamos llamados a emprender nuevas perspectivas teol\u00f3gicas y pastorales. Desafortunadamente, la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la familia como tal es d\u00e9bil y pobre, incluso hoy en d\u00eda. Se ha pensado mucho en la pareja y existen numerosos estudios sobre el matrimonio -entendido en su realizaci\u00f3n como pareja- especialmente en el aspecto jur\u00eddico-can\u00f3nico, aunque en el C\u00f3digo de la Ley el Derecho de la familia est\u00e1 pr\u00e1cticamente ausente. Pero a\u00fan m\u00e1s rara es una verdadera y propia teolog\u00eda de la Familia, con unas pocas y muy raras excepciones. Una teolog\u00eda del matrimonio m\u00e1s profunda es indispensable y urgente.<\/p>\n<p>Y esto es lo que ha propuesto el Pontificio Instituto Teol\u00f3gico Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia. El nuevo plan de estudios apunta decididamente a rescatar la densidad humana y cristiana de la instituci\u00f3n familiar, reconociendo en ella el lugar real de la fecundidad misma del sacramento cristiano.\u00a0 La idea que gu\u00eda el proyecto tiene un claro prop\u00f3sito: la familia, con toda la constelaci\u00f3n de sus relaciones, internas y externas, que no es la simple \u201cconsecuencia\u201d del matrimonio, es m\u00e1s bien su \u201cdesarrollo\u201d y su continuaci\u00f3n en la sociedad, en la Iglesia. La concreci\u00f3n de la historia familiar debe ser considerada, por lo tanto, como \u201cmateria noble\u201d de la teolog\u00eda del amor humano: es esa teolog\u00eda \u201ccon los pies en la tierra\u201d de la que habla <em>Amoris laetitia<\/em>. La teolog\u00eda, que ha precisamente redescubierto el car\u00e1cter fundador del amor \u00edntimo y fecundo de la pareja humana con su capacidad de referirse a las profundidades cristol\u00f3gicas y trinitarias del misterio del amor de Dios, se ha mantenido decididamente pobre en lo que respecta a la familia en la complejidad de sus relaciones. Es un vac\u00edo que debe ser colmado. Una nueva reflexi\u00f3n teol\u00f3gica es indispensable si queremos que la pastoral encuentre un nuevo vigor. Repetir lo que hemos dicho hasta ahora sirve de poco.<\/p>\n<p>Este no es el lugar para exponer esta perspectiva correctamente. Me tomo la libertad de presentar la disponibilidad del Instituto Teol\u00f3gico Juan Pablo II para establecer aqu\u00ed en Colombia un v\u00ednculo estable, como hemos hecho en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, como Chile, Puerto Rico, Santo Domingo. Es indispensable iniciar una nueva reflexi\u00f3n teol\u00f3gica si queremos que el trabajo pastoral encuentre un nuevo vigor.<\/p>\n<p>Me permito algunas reflexiones muy breves en esta l\u00ednea, mostrando la urgencia de empezar de nuevo desde la Sagrada Escritura, desde la narraci\u00f3n del G\u00e9nesis para iluminar la vocaci\u00f3n y la misi\u00f3n de la familia. Es necesario comprender en toda su extensi\u00f3n la decisi\u00f3n de Dios de confiar a la alianza del hombre y de la mujer tanto la \u201ctierra\u201d (para que se convierta en su \u201ch\u00e1bitat\u201d) como la responsabilidad de las generaciones (es decir, los lazos que hacen la historia de la humanidad). Las primeras p\u00e1ginas del G\u00e9nesis nos dicen que la historia del mundo y la historia de su salvaci\u00f3n caminan sobre las piernas de esta alianza de Dios con el hombre y la mujer. Donde ella es activa y fruct\u00edfera, el humanismo crece y la promesa custodiada por la fe es sostenida y honrada. Cuando esta alianza se desmorona, el humanismo se detiene y la promesa de la fe se mortifica.<\/p>\n<p>Como se puede ver, estamos lejos de la familia rom\u00e1ntica que la cultura contempor\u00e1nea promueve: un amor de la pareja como el coraz\u00f3n, como la sustancia del matrimonio.\u00a0 El texto b\u00edblico habla de una alianza que tiene un sabor c\u00f3smico, hist\u00f3rico, un poder y una responsabilidad extraordinarios. A ese pacto Dios le conf\u00eda toda la creaci\u00f3n y toda la historia de las generaciones.<\/p>\n<p><em>La alianza del hombre y la mujer que gu\u00eda la historia<\/em><\/p>\n<p>Hemos de recuperar la fuerza de la narraci\u00f3n de la creaci\u00f3n cuando Dios decide crear al humano. El autor b\u00edblico repite tres veces, en dos vers\u00edculos, que Dios hizo a Ad\u00e1n \u201ca su imagen: var\u00f3n y hembra los cre\u00f3\u201d. La vida humana no es la \u00fanica forma de vida marcada por la diferencia sexual, pero es la \u00fanica forma de diferencia sexual marcada por la imagen y semejanza de Dios. El var\u00f3n, en la historia b\u00edblica, es realmente \u201cse\u00f1or\u201d, y la hembra es realmente \u201cse\u00f1ora\u201d. Ser a \u201cimagen de Dios\u201d no significa simplemente ser \u201ccopia\u201d y \u201creproducci\u00f3n\u201d, sino m\u00e1s bien constituirse en la forma apropiada de la diferencia, de la propia libertad, del propio se\u00f1or\u00edo, del propio esp\u00edritu. El hombre y la mujer, en esta perspectiva, son interlocutores de Dios: que quiere ser amado y no sufrido. Es aqu\u00ed donde se encuentra la ra\u00edz de la libertad y la dignidad \u201cse\u00f1orial\u201d que Dios ha dado al hombre y a la mujer. Ellos son verdaderos interlocutores de Dios.<\/p>\n<p>Ciertamente, el gesto creativo de Dios es un principio inspirador irremplazable para el se\u00f1or\u00edo dado al hombre y a la mujer. Es dif\u00edcil comprender sobre qu\u00e9 base este se\u00f1or\u00edo b\u00edblico podr\u00eda ser mal entendido, como sucede en algunas voces de la cultura reciente, en el sentido de una autorizaci\u00f3n indiscriminada a una actitud prevaricadora, depredadora y destructiva de la especie humana. Es como atribuir a la palabra b\u00edblica de Dios los horrores que condena claramente, precisamente en la revelaci\u00f3n del inicio del mundo. Es precisamente cuando el ser humano evade la amable y justa entrega del se\u00f1or\u00edo de Dios, que se convierte en prevaricador, violento y destructivo. Y no s\u00f3lo hacia la naturaleza y la tierra, sino tambi\u00e9n dentro de ella: empezando por la relaci\u00f3n entre el var\u00f3n y la mujer.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n como resultado de esto, la forma en que se ha experimentado la diferencia ha sufrido muchas mutaciones y transformaciones. Las preguntas sobre el significado y los l\u00edmites de estos cambios se han vuelto radicales. Ciertamente, podemos decir que todos nos hemos vuelto m\u00e1s sensibles a la necesidad de repensar la dignidad humana de esta diferencia, con especial atenci\u00f3n a la condici\u00f3n de la mujer. En este registro, de hecho, la condici\u00f3n social y cultural de la mujer (incluida la eclesi\u00e1stica), pide ser pensada en t\u00e9rminos m\u00e1s coherentes. Esta profundizaci\u00f3n, ciertamente, no puede tener lugar sin la correspondiente reformulaci\u00f3n de la calidad masculina del ser humano. La diferencia s\u00f3lo puede entenderse en referencia con la relaci\u00f3n, y viceversa.<\/p>\n<p><em>\u201cNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo\u201d<\/em><\/p>\n<p>Por lo tanto, el ser humano debe ser buscado en conjunto, por el hombre y la mujer, y sin mortificar la dignidad humana de su diferencia: de lo contrario, el ser humano de todos nunca ser\u00e1 encontrado verdaderamente. La narraci\u00f3n b\u00edblica habla de un \u201creplanteamiento\u201d de Dios. Y de este replanteamiento surge una maravilla completamente inimaginable: \u00a1la creaci\u00f3n de la mujer! Dios acaba de crear al hombre, podr\u00edamos decir su obra maestra, despu\u00e9s de haber creado toda la naturaleza. Todos tenemos en mente la conmovedora pintura de Miguel \u00c1ngel, que se encuentra en la Capilla Sixtina, donde se puede ver a un hermoso Ad\u00e1n, acostado como un pr\u00edncipe, extendiendo su dedo hacia Dios. Y Dios corriendo hacia \u00e9l, en una nube de \u00e1ngeles, con su dedo apuntando hacia \u00e9l, para comunicarle el aliento de la vida del alma, que s\u00f3lo Dios puede dar. Pero Dios &#8211; contin\u00faa la narraci\u00f3n b\u00edblica &#8211; mirando a Ad\u00e1n tiene un fuerte segundo pensamiento, tanto que dice: \u201cNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo: voy a hacerle una ayuda adecuada\u201d (Gen 2, 18).<\/p>\n<p>La primera curiosidad es precisamente \u00e9sta: \u00bfc\u00f3mo es que Dios no pens\u00f3 en ello antes? La belleza de la narraci\u00f3n radica precisamente en la ternura que hay detr\u00e1s de este replanteamiento, que no se debe al hecho de que la persona creada fuera defectuosa. Dios, mirando a Ad\u00e1n, se conmovi\u00f3 por su soledad. \u201cNo es buena\u201d para el hombre esta soledad. Hay que hacer algo. Dios, inicialmente, presenta a Ad\u00e1n una cantidad inimaginable de seres vivos, para ver c\u00f3mo los llama, y si algo se ilumina en \u00e9l. El hombre da a todos los seres vivos un nombre, \u00a1otra gran imagen de se\u00f1or\u00edo acordada a la criatura humana! &#8211; pero nadie le toca el coraz\u00f3n. Cuando Dios finalmente crea a la mujer, el hombre reconoce con entusiasmo la perfecta reciprocidad en esa diversidad. La mujer llega como el interlocutor perfecto, como la encarnaci\u00f3n de la dignidad espiritual humana al femenino: \u00a1Esto es lo que Dios inventa, en su \u201creplanteamiento\u201d!<\/p>\n<p>Eva no es una criatura de Ad\u00e1n, ni el fruto de su imaginaci\u00f3n, y mucho menos un subproducto del var\u00f3n. Eva es una criatura de Dios, como Ad\u00e1n. La extra\u00f1eza de Ad\u00e1n &#8211; \u00a1que duerme! &#8211; en la creaci\u00f3n de la mujer, es precisamente el s\u00edmbolo del hecho de que ella no es de ninguna manera una criatura del hombre. La famosa costilla, aqu\u00ed, es para dejar claro que la humanidad de \u201cella\u201d no es de ninguna manera ajena a la humanidad de \u201c\u00e9l\u201d. Hay un pensamiento de la antigua sabidur\u00eda jud\u00eda, recogido en el Talmud, cuya elegancia po\u00e9tica tambi\u00e9n devuelve la mejor exactitud de la interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica: \u201cLa mujer sali\u00f3 de la costilla del hombre: no de los pies para ser pisoteada, ni de la cabeza para ser superior, sino del costado para ser igual, un poco m\u00e1s abajo del brazo para ser protegida, y del costado del coraz\u00f3n para ser amada\u201d.<\/p>\n<p>Es un gran error eliminar la diferencia entre hombre y mujer. Esta eliminaci\u00f3n, cualquiera que sea el plan de vida de uno, es una p\u00e9rdida para todos. No se trata de negar, por supuesto, que la interpretaci\u00f3n de esta diferencia y sus figuras sociales y culturales sigue siendo asignada a nuestra libertad y responsabilidad. Pero los rasgos fundamentales de esta diferencia y de la alianza a la que est\u00e1 destinada principalmente deben ser apreciados como un don, no concebidos como un obst\u00e1culo.<\/p>\n<p>La diferencia es una bendici\u00f3n para la historia. La custodia de este pacto de hombres y mujeres, incluso pecadores y heridos, confundidos y humillados, desconfiados e inciertos, es por lo tanto una vocaci\u00f3n apasionante para nosotros los creyentes en la condici\u00f3n actual. El G\u00e9nesis muestra la dimensi\u00f3n fundamental de la relaci\u00f3n entre las personas. De hecho, entre las personas y toda la creaci\u00f3n. El mensaje b\u00edblico es claro: el hombre y la mujer vienen de Dios y est\u00e1n inextricablemente unidos entre s\u00ed. Es imposible para ambos vivir sin el otro.<\/p>\n<p>El hombre est\u00e1 estructurado para estar en comuni\u00f3n con los dem\u00e1s. Solo, est\u00e1 enfermo. Dios es as\u00ed tambi\u00e9n, por lo que parece decir la Biblia en todas sus p\u00e1ginas. No es una soledad, no es individual por muy poderoso que sea. Es una comuni\u00f3n de tres Personas, diferentes entre s\u00ed pero cada una necesitada de la otra. \u00c9l es el misterio cristiano de la Trinidad en cuya imagen fueron creados el hombre y la mujer. El Dios cristiano no es un monote\u00edsmo absoluto, es un monote\u00edsmo generativo. Lo mismo sucede con la familia.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>La cuesti\u00f3n femenina ya al principio de la historia de la humanidad<\/em><\/p>\n<p>El Creador conf\u00eda a su alianza toda la creaci\u00f3n. Sin embargo, les advierte de un peligro mortal: si hubieran sucumbido a la tentaci\u00f3n de convertirse en los amos absolutos del bien y del mal \u2013 \u201ccomiendo\u201d el fruto del \u00e1rbol, que en cualquier caso enriquece \u201cSu\u201d jard\u00edn &#8211; se habr\u00edan destruido a s\u00ed mismos. Ten\u00edan todo a su disposici\u00f3n, excepto el fruto de ese \u00e1rbol. Los dos eligieron escuchar la voz de la serpiente, desobedeciendo la voz de Dios. Y percibieron su desnudez.<\/p>\n<p>Dios, frente a la confianza traicionada, se vuelve hacia ellos, mostr\u00e1ndoles las consecuencias negativas de su confianza en la serpiente: no s\u00f3lo se trata de la fatiga de vivir que act\u00faa como una reacci\u00f3n a la frustraci\u00f3n de la ilusi\u00f3n de omnipotencia. Su propia relaci\u00f3n se ver\u00eda socavada por las mil formas de prevaricaci\u00f3n y enga\u00f1o mutuo. La historia contin\u00faa ilustrando ampliamente los efectos regresivos de esta relaci\u00f3n, cuando se acumula la arrogancia y la seducci\u00f3n que est\u00e1n en discordancia con la intenci\u00f3n original de Dios. El autor sagrado se detiene en el tr\u00e1gico momento de la salida de los progenitores del jard\u00edn de Dios. Cuando est\u00e1n a punto de salir del jard\u00edn Dios se conmueve y les cose dos vestidos para que no sufran demasiado por el fr\u00edo de la historia. Y con una dureza sorprendente se dirige a la serpiente maldici\u00e9ndola: \u201cPondr\u00e9 enemistad entre ti y la mujer&#8230; ella te aplastar\u00e1 la cabeza\u201d (Gn 3,15). Hay una enemistad original entre la mujer y el mal. Y la mujer es m\u00e1s fuerte: la aplastar\u00e1. No entrar\u00e9 en detalles, pero es evidente que hay una fuerza propia de la mujer en la lucha contra el mal. Sabemos cu\u00e1nto ha subrayado la teolog\u00eda cat\u00f3lica la relaci\u00f3n entre la mujer del G\u00e9nesis y la del Apocalipsis, viendo a Mar\u00eda en ellas. Pero, \u00bfno hay sin embargo una dimensi\u00f3n femenina a redescubrir? Desafortunadamente esta perspectiva nunca ha sido adecuadamente destacada. Por el contrario, una cierta cultura masculina se ha apoderado totalitariamente.<\/p>\n<p>Pensemos, por mencionar algunos, en los excesos de una cultura patriarcal en la que incluso ha sucedido &#8211; y sigue sucediendo &#8211; tener que lidiar con la reducci\u00f3n de las mujeres \u00a1al umbral de la condici\u00f3n de mascota! Pensemos tambi\u00e9n en la reciente epidemia de desconfianza, e incluso de hostilidad, que se extiende hacia una alianza entre el masculino y el femenino que sea, al mismo tiempo, capaz de custodiar la riqueza de la diferencia entre el hombre y la mujer: en el respeto, en la amistad, en el amor, en el trabajo, en el pensamiento y en la vida social.<\/p>\n<p>Entre los retos del presente tenemos precisamente el desaf\u00edo de la posici\u00f3n de la mujer en la sociedad y por lo tanto tambi\u00e9n en la Iglesia. Sin embargo, hay que reconocer que son precisamente las mujeres las que se encuentran en el centro de esa cultura del cuidado de los dem\u00e1s que est\u00e1 en la base de toda forma de v\u00ednculo familiar. Son las primeros en practicarlo, con sus hijos, y siempre son ellas las que llevan la mayor carga de cuidar a los ni\u00f1os, los enfermos, los ancianos. Es f\u00e1cil ver a los hombres huir, a\u00fan m\u00e1s que antes, ante la responsabilidad. Las mujeres deber\u00edan ser m\u00e1s escuchadas. Durante d\u00e9cadas, muchas mujeres en el mundo occidental se han rebelado contra el papel exclusivo de madres, creyendo, sin embargo, que se est\u00e1n realizando a s\u00ed mismas al conformarse al modelo masculino, a costa de privarse a s\u00ed mismas de la profunda gratificaci\u00f3n afectiva que da la familia. Hoy en d\u00eda, las mujeres j\u00f3venes, en los pa\u00edses m\u00e1s avanzados, se enfrentan a muchas dificultades para tener una familia y criar a sus hijos: parad\u00f3jicamente, a menudo les resulta m\u00e1s f\u00e1cil tener \u00e9xito en su trabajo que tener un hijo a una edad temprana, y con el paso de los a\u00f1os, la concepci\u00f3n se hace cada vez m\u00e1s dif\u00edcil. Para muchas personas, convertirse en madres es un sue\u00f1o imposible, un deseo que se ve obstaculizado por la sociedad y la cultura de la \u00e9poca.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>Una Iglesia m\u00e1s familiar<\/em><\/p>\n<p>El Papa Francisco, con la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Amoris Laetitia<\/em>, llama a una profunda renovaci\u00f3n de la Iglesia. Hoy en d\u00eda, las Iglesias, todas las iglesias, no pueden llevar a cabo la tarea que Dios les ha asignado en relaci\u00f3n con la familia sin asumir ellas mismas los rasgos de una comuni\u00f3n familiar. En resumen, es indispensable un giro eclesiol\u00f3gico, una nueva forma de ser Iglesia, una nueva \u201cforma ecclesiae\u201d; una Iglesia entendida como \u201cfamilia de Dios\u201d. Cuando la Iglesia habla de familias, en realidad, habla primero de s\u00ed misma. En este sentido, cuando hablamos de la pastoral familiar significa hacer \u201cfamiliar a toda la Iglesia\u201d. El Papa sabe bien que no es f\u00e1cil ni obvio aceptar este horizonte. Puede suceder que haya quienes deseen que la Iglesia se asemeje a un fiscal o a un notario que registre los cumplimientos e incumplimientos sin tener en cuenta las dolorosas circunstancias de la vida y la redenci\u00f3n interior de las conciencias. Adem\u00e1s, la Iglesia se ha comprometido por su Se\u00f1or a ser valiente y fuerte precisamente en la protecci\u00f3n de los d\u00e9biles, en la redenci\u00f3n de las deudas, en la curaci\u00f3n de las heridas de padres y madres, hijos y hermanos; comenzando por aquellos que se reconocen prisioneros de sus faltas y desesperados por haber fracasado en sus vidas.<\/p>\n<p>La Exhortaci\u00f3n llama a las familias a sentir la responsabilidad de comunicar al mundo el \u201cEvangelio de la familia\u201d como respuesta a la profunda necesidad de familiaridad inscrita en el coraz\u00f3n de la persona humana y de la misma sociedad. Por supuesto, necesitan una gran ayuda en esta misi\u00f3n. El Papa habla, tambi\u00e9n en esta perspectiva, de la responsabilidad de los ministros ordenados. Y subraya con franqueza que \u201ca menudo carecen de una formaci\u00f3n adecuada para hacer frente a los complejos problemas actuales de las familias\u201d (n.202). Y pide que se preste una atenci\u00f3n renovada tambi\u00e9n a la formaci\u00f3n de los seminaristas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que reflexionar sobre la relaci\u00f3n entre las familias y las comunidades parroquiales. Hoy, por desgracia, estamos siendo testigos de una brecha a menudo profunda que separa a las familias de la comunidad cristiana. En resumen, podr\u00edamos decir que las familias no son muy eclesi\u00e1sticas (porque a menudo est\u00e1n encerradas en s\u00ed mismas), y las comunidades parroquiales no son muy familiares (porque a menudo est\u00e1n atrapadas en una burocracia exasperante). Este es un punto crucial que nos llevar\u00eda a decir: no se trata de revisar la pastoral familiar, sino de transformar toda la pastoral en una perspectiva familiar. Por lo tanto, se necesita un nuevo horizonte que redise\u00f1e la propia parroquia como una comunidad que es en s\u00ed misma una familia. Y aqu\u00ed se cuestionan todos los aspectos de la vida pastoral, desde la iniciaci\u00f3n cristiana hasta la pastoral juvenil, desde la liturgia dominical hasta la celebraci\u00f3n de los sacramentos.<\/p>\n<p>Y si es cierto que el matrimonio es indisoluble, la indisolubilidad del v\u00ednculo de la Iglesia con sus hijos e hijas es a\u00fan m\u00e1s verdadera: porque es como el que Cristo estableci\u00f3 con la Iglesia, llena de pecadores que fueron amados cuando a\u00fan eran tales. Y nunca son abandonados, ni siquiera cuando vuelven a caer. Esto, como dice el Ap\u00f3stol Pablo, es precisamente un gran misterio, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de cualquier met\u00e1fora rom\u00e1ntica de un amor que permanece vivo s\u00f3lo en el idilio de \u201ccontigo pan y cebolla\u201d.<\/p>\n<p>Esta eclesiolog\u00eda m\u00e1s esencial de la familia es el horizonte hacia el cual el Papa quiere llevar el sentimiento cristiano en esta nueva era. Esta transformaci\u00f3n requiere una nueva y familiar forma de concebir y vivir la Iglesia en este cambio de \u00e9poca.<\/p>\n<p>Creo que es decisivo para la pastoral inventar lo que yo llamar\u00eda \u201cfraternidad entre familias\u201d. En el Nuevo Testamento se puede ver claramente esta perspectiva que llamamos \u201ciglesia dom\u00e9stica\u201d, es decir, ese grupo de familias que se reun\u00edan en una casa m\u00e1s grande. As\u00ed fue en los comienzos del cristianismo. Hoy en d\u00eda es esencial retomar esta inspiraci\u00f3n. Por lo tanto, no se trata s\u00f3lo de repensar la pastoral familiar, sino de hacer toda la pastoral desde una perspectiva familiar. Una perspectiva de \u201cfraternidad entre familias\u201d debe ser promovida en todos los sentidos. La encontramos ya presente en movimientos y asociaciones. Pero debe ser promovida a nivel general involucrando a todas las parroquias y asociaciones.<\/p>\n<p>Se trata de estar no s\u00f3lo dentro de la vida de la parroquia, sino tambi\u00e9n dentro de la vida de la ciudad, de toda la sociedad, donde las familias est\u00e1n llamadas a hacer su contribuci\u00f3n como levadura de \u201cfamiliaridad\u201d en la sociedad.<\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"26413\" data-permalink=\"https:\/\/www.vincenzopaglia.it\/index.php\/amoris-laetitia-hacia-una-teologia-de-la-familia.html\/citta-del-messico\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.vincenzopaglia.it\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/citta-del-messico-e1611841152420.jpg?fit=600%2C467&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"600,467\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"citta del messico\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.vincenzopaglia.it\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/citta-del-messico-e1611841152420.jpg?fit=260%2C202&amp;ssl=1\" data-large-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.vincenzopaglia.it\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/citta-del-messico-e1611841152420.jpg?fit=260%2C202&amp;ssl=1\" class=\"alignnone size-full wp-image-26413\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.vincenzopaglia.it\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/citta-del-messico-e1611841152420.jpg?resize=600%2C467&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"467\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quisiera enviar a todos ustedes un cordial saludo y transmitiros mi alegr\u00eda por esta ocasi\u00f3n de encuentro. 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