{"id":24321,"date":"2018-06-30T01:13:03","date_gmt":"2018-06-29T23:13:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.vincenzopaglia.it\/?p=24321"},"modified":"2018-06-30T01:20:52","modified_gmt":"2018-06-29T23:20:52","slug":"24321","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.vincenzopaglia.it\/index.php\/24321.html","title":{"rendered":"Vincenzo Paglia llama a comprender el significado de la vida"},"content":{"rendered":"<p>De poco sirve conocer al m\u00ednimo detalle cada aspecto de los organismos vivos sin entender el significado mismo de la vida y la existencia humana, afirm\u00f3 monse\u00f1or Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/contextoslapalabra.com\/internacional\/comienza-la-24-asamblea-general-de-la-pontificia-academia-para-la-vida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">RELACIONADO: Comienza la 24 Asamblea General de la Pontificia Academia para la Vida<\/a><\/strong><\/p>\n<p>Al participar en la inauguraci\u00f3n de la 24 Asamblea General, puntualiz\u00f3 a los participantes que ninguna vida, comenzando por la de los m\u00e1s pobres e indefensos, \u201cpuede perderse, descartarse o desperdiciarse\u201d.<\/p>\n<p>Este es el mensaje de monse\u00f1or Vincenzo Paglia, difundido por la sala de prensa de la Santa Sede.<\/p>\n<p>Los meses transcurridos entre la Asamblea de 2017 y la que hoy inauguramos han sido particularmente densos para nosotros y para toda la Academia.<\/p>\n<p>Se nos ha otorgado una gran y entusiasta responsabilidad que exige nuestro compromiso activo de mujeres y hombres de ciencia, cultura, de Iglesia. La especificaci\u00f3n de ser \u201cpara la vida\u201d nos pone al servicio de las vidas de los hombres y las mujeres de nuestro tiempo y ninguna de estas vidas, comenzando con las de los m\u00e1s pobres e indefensos, puede perderse, descartarse, desperdiciarse.<\/p>\n<p>Para que este servicio sea efectivo y concreto, debemos medirnos con temas que exigen una comprensi\u00f3n cient\u00edfica profunda y una gran sabidur\u00eda de lo humano: de poco sirve conocer al m\u00ednimo detalle cada aspecto de los organismos vivos sin entender el significado mismo de la vida y la existencia humana.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos meses, la Academia ha puesto el acento en algunos de estos temas serios y urgentes, como la influencia de la tecnolog\u00eda en las diferentes edades de las vidas de las \u2026 as\u00ed como las complejos y a menudo dolorosas cuestiones relacionados con los momentos finales de la existencia humana, las fronteras de la gen\u00e9tica, de las neurociencias, de las inteligencias artificiales y de la rob\u00f3tica.<\/p>\n<p>La estrecha e ineludible conexi\u00f3n entre las cuestiones de la \u00e9tica de la vida humana y el contexto social y econ\u00f3mico dise\u00f1ado por una globalizaci\u00f3n prometedora y aparentemente ingobernable, es el horizonte que se explorar\u00e1 en el taller de hoy y de ma\u00f1ana. La lista, aunque larga, abarca s\u00f3lo una parte de los grandes problemas que tenemos ante nosotros y con los que debemos confrontarnos.<\/p>\n<p>Nuestra Academia, a trav\u00e9s del trabajo de cada uno y el servicio de todos, debe ofrecer una reubicaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n de la vida de los hombres capaz, si no de dibujar el sentido general, al menos de conseguir que brote de nuevo la pregunta, que emerja la cuesti\u00f3n humana que cada habitante de esta tierra, con su vida concreta, plantea inexorablemente. Se lo debemos a todos, a nadie excluido, y sobre todo a aquellos que viven desfigurados por la enfermedad, la pobreza, la injusticia insoportable.<\/p>\n<p>El Papa nos ha recordado esta responsabilidad en el horizonte de la misi\u00f3n m\u00e1s amplia de la Iglesia para que la Buena Nueva de esa Vida \u201cque es la luz de los hombres y que las tinieblas no han vencido\u201d (cf Jn 1,4-5), llegue a todas partes del mundo. El Papa Francisco, a quien escuchamos esta ma\u00f1ana, ha subrayado repetidamente que el anuncio evang\u00e9lico es est\u00e9ril cuando se limita a una fr\u00eda proposici\u00f3n de la doctrina:<\/p>\n<p><em>No hay que pensar que el anuncio evang\u00e9lico deba transmitirse siempre con determinadas f\u00f3rmulas aprendidas, o con palabras precisas que expresen un contenido absolutamente invariable. Se transmite de formas tan diversas que ser\u00eda imposible describirlas o catalogarlas, donde el Pueblo de Dios, con sus innumerables gestos y signos, es sujeto colectivo.<\/em><\/p>\n<p><em>Por consiguiente, si el Evangelio se ha encarnado en una cultura ya no se comunica s\u00f3lo a trav\u00e9s del anuncio persona a persona. Esto debe hacernos pensar que, en aquellos pa\u00edses donde el cristianismo es minor\u00eda, adem\u00e1s de alentar a cada bautizado a anunciar el Evangelio, las Iglesias particulares deben fomentar activamente formas, al menos incipientes, de inculturaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Lo que debe procurarse, en definitiva, es que la predicaci\u00f3n del Evangelio, expresada con categor\u00edas propias de la cultura donde es anunciado, provoque una nueva s\u00edntesis con esa cultura. Aunque estos procesos son siempre lentos, a veces el miedo nos paraliza demasiado. Si dejamos que las dudas y temores sofoquen toda audacia, es posible que, en lugar de ser creativos, simplemente nos quedemos c\u00f3modos y no provoquemos avance alguno y, en ese caso, no seremos part\u00edcipes de procesos hist\u00f3ricos con nuestra cooperaci\u00f3n, sino simplemente espectadores de un estancamiento infecundo de la Iglesia. \u201c(EG 129).<\/em><\/p>\n<p><em>Nuestra Pontificia Academia est\u00e1 llamada a ser uno de esos lugares donde el di\u00e1logo con la ciencia y las culturas contempor\u00e1neas debe producir frutos preciosos. Retomando la par\u00e1bola evang\u00e9lica de los talentos, me gustar\u00eda que nuestra Academia se pareciera a los talentos que el Papa nos ha confiado para que podamos sacarles provecho, para que podemos multiplicarlos.<\/em><\/p>\n<p><em>Y el camino es \u201chabitar\u201d las culturas contempor\u00e1neas, confrontarnos con todos, frecuentar los ambientes de la ciencia y del saber. No podemos ser como el siervo que entierra el talento, por miedo, por pereza, por indiferencia. Ser\u00eda grave. No hablo solamente de los talentos que se nos han confiado a cada uno de nosotros. Aqu\u00ed me refiero a ese talento \u00fanico que es nuestra Academia, con todos sus miembros, ordinarios, corresponsales y j\u00f3venes investigadores, pertenecientes a la Iglesia Cat\u00f3lica y a otras confesiones cristianas, a otras religiones y no creyentes. Todos unidos en mover ese talento que es nuestra Academia para que la Vida sea protegida, defendida y promovida, en todas partes.<\/em><\/p>\n<p><em>Los grandes temas que nos han ocupado en los \u00faltimos meses han generado una incre\u00edble trama de relaciones y colaboraciones que, debo confesar, al comienzo de mi mandato no me hubiera imaginado tan amplia. En estos pocos meses, la Academia ha colaborado con la World Medical Association y numerosas asociaciones m\u00e9dicas cat\u00f3licas y no cat\u00f3licas, en India, Australia, Estados Unidos, Italia; hemos firmado relaciones formales de colaboraci\u00f3n con la Georgetown University en Washington, con la Universidad Cat\u00f3lica de Mil\u00e1n, con la UCAM de Murcia, con el Methodist Research Center en Houston, con la Catholic Health Association of India; trabajamos codo con codo con los obispos franceses con motivo de los estados generales sobre la bio\u00e9tica de ese pa\u00eds; nos hemos confrontado con varias ONG acreditadas en las Naciones Unidas.<\/em><\/p>\n<p><em>El di\u00e1logo franco y sincero que caracteriza a una Iglesia en salida en cada nivel da frutos sorprendentes.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hoy quiero daros las gracias a todos. Lo que he tratado de resumir en pocas l\u00edneas es el fruto de vuestro trabajo, personal y de tantos colaboradores que est\u00e1n a vuestro lado todos los d\u00edas: dadles las gracias en mi nombre, en nombre del Papa. Tambi\u00e9n es el resultado del personal de la oficina central de la Academia que ha enfrentado con pasi\u00f3n y diligencia esta nueva temporada laboral, agotadora y emocionante. Un agradecimiento especial a monse\u00f1or Renzo Pegoraro, nuestro canciller, recientemente reconfirmado en el cargo para los pr\u00f3ximos cinco a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p><em>Gracias.<\/em><\/p>\n<p>(<strong><a href=\"https:\/\/contextoslapalabra.com\/internacional\/vincenzo-paglia-llama-a-comprender-el-significado-de-la-vida\/\">CONTEXTOS DE LA PALABRA<\/a><\/strong>)<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/kILqkZ_kKq8\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De poco sirve conocer al m\u00ednimo detalle cada aspecto de los organismos vivos sin entender el significado mismo de la vida y la existencia humana, afirm\u00f3 monse\u00f1or Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida. 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